lunetas

Cuando era niña, recuerdo mucho un momento que en mi mente es recurrente. Una de esas escenas en las que mi madre sacudía la sala del departamento y yo bajaba las escaleras de madre, con un vestido verde de listones… de pronto todo el cielo se nubló, parecían como si fuera ya de noche, tipo las 19 hrs. en realidad, no pasaban de las 3 de la tarde.

Lo recuerdo tanto quizá porque me chocaba que pasaran esos días, ya saben, esos momentos en los que juras que ya es tarde y resulta que la madre naturaleza simplemente te juega algo mal.

Anyway. recuerdo mucho el campo de Coatepec en Puebla, esa brisa después de una tormenta, esos veranos sirviendo café y galletas de animalitos a los mozos que estaban trabajando en el rancho de mi padre a fin de poder armar algo concreto para poder ganarse unas cuantas monedas… al morir mi abuela el viejo se quedó si un poco solo porque en realidad tiene a varios de sus hijos viendo por él, pero mas bien era la sensación de creerse alguien importante en un pueblo tan pequeño.. si, mi abuelo lo era pero no era de esas persona que le importaran tanto, él siempre se sintió poderoso por sus ranchos que alrededor eran como 5 ranchos, su ganado fuertemente equipado para vender, matar y comercializar la carne o bien para rentarlos como sementales en los ranchos aledaños, sus cultivos de café y aunque no lo aceptara, sus hijos como presidentes municipales y sus hijas como todas unas señoras en la capital: casadas y con hijos que iban bien en la escuela… aunque en realidad sólo una de sus hijas tenga a sus hijos haciendo lo que les gusta: mi madre.

Si, ese era el posicionamiento de mi abuelo. Mi abuela fue siempre un poco más reservada. A ella le encantaba cubrirme y protegerme cada que me metía en problemas, si no me picaba un gusano y pasaba la tarde con calentura porque el maldito gusano era de esos que con sus pelos te sacan bolas de infección, pasaba toda la tarde jugando a la cocinita y haciendo pasteles de lodo, peor aún cuando vi una víbora y salí corriendo pensando que nunca me atraparían sus colmillos… jajajaja y que recordar de cuando jugaba con mis primos varones y terminaban haciendo todo lo que les decía y no porque fuera mandoncita sino porque por alguna razón ellos me admiraban al ver que tenía cierta libertad, si, esa libertad que mi padre y mi madre nos inculcaron de defender lo que nos gustara, de hacer lo que creyéramos correcto y si no, decirlo, así de simple sin pelos en la lengua… ellos siempre fueron sesgados por mis tíos.

Así como a mi me sesgaron de cierta forma no acostarme tan tarde entre semana porque era posible que no me quisiera levantar al día siguiente.

Sin embargo nunca me prohibieron nada… 

era feliz en ese entonces

soy feliz ahora

Mis padre son simplemente la cara amable de lo que sus padres no pudieron serlo con ellos, por la pobreza, por que uno de mis abuelos el alcohol siempre lo tuvo pendejo… si, quizá el sueño de mi padre en una noche de día de reyes se cumplió: tener una familia, así que no tuviera que pasar penas y si eso pasaba, que pudiera ameritar una reunión de plática.

Que rápido se le olvida a la gente que platicar puede evitar problemas.

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